Campana

Para ir en auto desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) hasta Campana, la ruta más rápida y directa es a través de la Ruta Nacional 9 (Autopista Panamericana). El trayecto es de aproximadamente 80 a 90 kilómetros y toma alrededor de 1 hora, dependiendo del tránsito.

La Ciudad de Campana combina un enorme perfil industrial y portuario con un asombroso patrimonio histórico.

Ubicación y accesos: Se asienta sobre la margen derecha del Río Paraná de las Palmas. Es un punto estratégico conectado por la Ruta Nacional 9 y la Ruta Provincial 6.

Polo Industrial: Históricamente conocida como la “Manchester argentina”, alberga grandes gigantes globales de la industria siderúrgica (como la planta de TenarisSiderca del Grupo Techint), refinerías de petróleo y desarrollos petroquímicos.

Población actual: De acuerdo con los registros demográficos más recientes, Campana cuenta con una población estimada de más de 115.000 habitantes.

El Origen de su Nombre: Proviene del comerciante andaluz Francisco Álvarez Campana, quien en 1759 adquirió una estancia en la zona. El predio comenzó a llamarse popularmente el “Rincón de Campana”. Un siglo después, en 1875, los hermanos Eduardo y Luis Costa fundaron formalmente el pueblo tras lotear esas tierras.

La cuna del Asado de Tira

Aunque parezca increíble, el corte más tradicional de las parrillas argentinas nació en Campana en 1882. En esa época se inauguró allí el primer frigorífico de Sudamérica, el The River Plate Fresh Meat Co.. Los compradores ingleses preferían los cortes con mucha carne y sin hueso, por lo que los costillares enteros eran considerados “descarte”. Al incorporar sierras mecánicas, el frigorífico empezó a cortar los costillares de forma transversal para manejarlos más fácil. Los empleados criollos se llevaban esas “tiras” con hueso a sus casas, descubriendo el manjar parrillero que hoy es un emblema nacional.

Cuna del Primer Automóvil Argentino

Campana ostenta formalmente el título nacional de ser la cuna de la industria automotriz. Entre 1903 y 1907, un inmigrante español y mecánico ferroviario llamado Manuel Iglesias, construyó con sus propias manos, de forma totalmente artesanal, el primer automóvil del país. Fabricó él mismo hasta el torno a pedal y los engranajes pieza por pieza. El coche realizaba paseos a 12 km/h, espantando a los caballos locales debido al ruido. Hoy en día, esta reliquia mecánica se exhibe de forma gratuita en el Museo del Automóvil Manuel Iglesias de la ciudad.

Naturaleza y Conservación: El Ciervo de los Pantanos

A pocos kilómetros de su denso entramado de fábricas se encuentra el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos. Este espacio protege una zona clave de humedales y pastizales pampeanos, sirviendo de refugio para el ciervo de los pantanos (el mayor cérvido de América del Sur), un asombroso contraste ecológico a minutos del puerto industrial. [1, 2]

Arquitectura con mística

En el corazón del casco urbano destaca un barrio inglés de casas pintorescas originalmente edificadas para los jefes británicos del ferrocarril, y la particular Catedral Santa Florentina, que en su interior resguarda una obra original del prestigioso artista argentino Raúl Soldi.